Japón registró un déficit comercial de 637.600 millones de yenes (4.400 millones de dólares) en mayo, lo que marca el segundo mes consecutivo de pérdidas debido a la disminución de las exportaciones ante la caída de la demanda de automóviles en Estados Unidos, según datos publicados el miércoles por el Ministerio de Finanzas. Las exportaciones totales cayeron un 1,7 % interanual, hasta los 8,13 billones de yenes, la primera caída anual en ocho meses. Esta caída se debió principalmente a una pronunciada caída del 11,1 % en las exportaciones a Estados Unidos, impulsada por una caída del 24,7 % en los envíos de automóviles.

Las exportaciones japonesas de automóviles al mercado estadounidense han sido un componente crucial del desempeño comercial del país, y su fuerte contracción lastró significativamente la balanza comercial mensual. Las importaciones también disminuyeron, cayendo un 7,7 % con respecto al año anterior, hasta los 8,77 billones de yenes. Esto marca el segundo mes consecutivo de contracción de las importaciones, lo que refleja una desaceleración de la demanda interna y la caída de los precios internacionales de las materias primas. El comercio de Japón con Estados Unidos se mantuvo en superávit, pero la brecha se redujo. El país registró un superávit de 451.700 millones de yenes con Estados Unidos en mayo, un 4,7 % menos que el año anterior.
A pesar del superávit, la disminución subraya el debilitamiento de las exportaciones en uno de los mercados más importantes de Japón . Mientras tanto, el comercio con China se mantuvo profundamente negativo. Japón registró un déficit de 624.900 millones de yenes con su principal socio comercial, lo que marca el quincuagésimo mes consecutivo de déficit comercial con la segunda economía más grande del mundo. El persistente déficit con China pone de relieve los desequilibrios estructurales en el comercio bilateral, donde las importaciones de maquinaria y bienes de consumo chinos siguen superando a las exportaciones japonesas. Los débiles datos comerciales se producen en un momento en que la economía japonesa, impulsada por la exportación, se enfrenta a crecientes desafíos derivados de la incertidumbre económica mundial, la fluctuación de la demanda en mercados clave y la evolución de las cadenas de suministro.
Los analistas señalan que la fuerte caída de las exportaciones de automóviles a EE. UU. podría estar relacionada tanto con factores cíclicos como con la evolución de las normas regulatorias que afectan los flujos comerciales tradicionales de automóviles. Las cifras comerciales de Japón se seguirán de cerca en los próximos meses para detectar indicios de recuperación o un mayor deterioro, especialmente a medida que la economía mundial lidia con presiones inflacionarias y tensiones geopolíticas. Es probable que los responsables políticos sigan de cerca la evolución de los mercados estadounidense y chino al evaluar las perspectivas del sector externo japonés. – Por MENA Newswire News Desk.
